El Senado bonaerense buscará avanzar en la próxima sesión con un proyecto de ley que apunta a terminar con los ruidos molestos generados por motos y autos modificados. La limitación en el uso de los escapes libres podría tener sanción en ese cuerpo el 6 de octubre.
La decisión de tratar la iniciativa se tomó tras una reunión de la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sostenible del Senado, que aprobó el texto por unanimidad. El proyecto es impulsado por la legisladora de Hechos María Emilia Subiza, senadora por la Segunda sección electoral, y tiene por objetivo "prevenir, controlar y sancionar la contaminación sonora vehicular en la provincia de Buenos Aires", especialmente en las motos y los autos que circulan con escapes no autorizados o adulterados.
Según precisó Subiza, la propuesta —que toma como referencia una experiencia previa en San Nicolás— apunta a que el Estado bonaerense pueda actuar de manera integral frente a una problemática que "afecta el sueño de miles de familias, principalmente de poblaciones vulnerables, tales como adultos mayores y niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA)".
El texto plantea un abordaje que va más allá de los conductores de vehículos con escapes libres o sin el silenciador reglamentario, ya que también alcanza a los comercios que trabajan con ese tipo de productos.
Para quienes circulen en motos o autos con escapes libres, la norma contempla multas de 300 a 1.000 Unidades Fijas —de 684.300 a 2.281.000 pesos—, la inhabilitación para conducir de tres meses a un año, y la incautación y compactación final del vehículo, del caño antirreglamentario y de los demás elementos en infracción.
En caso de prosperar la ley, los comerciantes que la infrinjan serán sancionados con una multa de hasta 5.000 Unidades Fijas, equivalentes hoy a 11.405.000 pesos, además del decomiso y la disposición final del caño de escape antirreglamentario y la clausura preventiva o temporaria del establecimiento.
El tope previsto para los comercios quintuplica, así, la multa máxima aplicable a un conductor.