Las principales petroleras que operan en la Argentina definieron mantener sin cambios los precios de los combustibles durante 45 días, en línea con la decisión anunciada por YPF. La medida también será acompañada por empresas como Shell y Axion Energy.
El congelamiento regirá, en principio, hasta mediados de mayo y se da en un contexto de presión sobre los precios internacionales del crudo, impulsados por el conflicto en Medio Oriente.
La decisión apunta a evitar nuevos aumentos en los surtidores tras las subas registradas en los últimos meses y, al mismo tiempo, sostener la demanda, que comenzó a mostrar señales de caída.
Según explicó el presidente de YPF, Horacio Marín, el objetivo es generar un “amortiguador” que permita atravesar este escenario sin trasladar de manera inmediata las variaciones internacionales al precio final.
En paralelo, el Gobierno nacional resolvió postergar hasta mayo la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. La medida fue oficializada a través del Decreto 217/2026, con el objetivo de evitar una mayor presión sobre los precios en un contexto económico sensible.
Con este esquema, el sector energético busca ganar tiempo frente a la volatilidad del mercado internacional y sostener el nivel de ventas en el mercado interno.